Cómo planificar la llegada al Aeropuerto de Santiago


Perder el vuelo es una de las mayores contrariedades que puede sufrir el cliente de las aerolíneas. Las estadísticas de incomparecencia o no show demuestran que esta situación no es infrecuente en el Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro. Por ello conviene planificar la llegada y adelantar trámites como el check-in desde casa, entre otras medidas que son útiles para ganar un tiempo valioso. En este sentido, reservar el parking aeropuerto Santiago con cierta antelación es crucial para quienes se desplazan en coche.

A través de Telpark, EasyPark o Parkapp, es posible reservar y pagar el estacionamiento oficial de este aeropuerto, situado en sus terminales uno y dos, cerca de las zonas de embarque. Para anticiparse a las retenciones y otras eventualidades del tráfico, se recomienda informarse por los canales oficiales (Infocar, de la DGT) o mediante apps como Waze o Google Maps.

Como alternativa al vehículo privado, existe una línea de autobús urbano que conecta Lavacolla con Santiago de Compostela. Esta opción tan económica presenta inconvenientes como la falta de flexibilidad o la dependencia de un servicio externo.

Las nuevas tecnologías permiten acortar el tiempo de espera en los mostradores de equipaje. Completar el check-in online es una facilidad que todas las aerolíneas ofrecen en la actualidad.

El aeropuerto compostelano dispone de acceso rápido o prioritario a la zona de embarque (fast lane), ubicado en la terminal uno. Con este servicio, se evitan largas colas y se reduce el estrés que producen los tiempos de espera. Puede obtenerse a través de la aerolínea o en la página oficial de AENA.

Sin embargo, todo lo anterior será inútil si el usuario no respeta los tiempos de llegada que corresponden a su vuelo. Dos horas de antelación bastan para las rutas nacionales o domésticas, mientras que en las internacionales debe acudirse a la terminal tres horas antes de la salida del vuelo.